El centro

Colegio San Francisco de Asís. Educación con raíces. Desde 1974.

Normas de convivencia

Convivencia de alumnos del Colegio San Francisco de AsísConvivencia de alumnos del Colegio San Francisco de AsísConvivencia de alumnos del Colegio San Francisco de AsísConvivencia de alumnos del Colegio San Francisco de AsísConvivencia de alumnos del Colegio San Francisco de AsísConvivencia de alumnos del Colegio San Francisco de AsísConvivencia de alumnos del Colegio San Francisco de AsísConvivencia de alumnos del Colegio San Francisco de Asís

Presentación.

Hoy día, conocedores de la desagradable actualidad que alcanzan los problemas de convivencia en los centros escolares, los miembros de la comunidad educativa (profesores, padres y alumnos) debiéramos realizar los esfuerzos necesarios para intentar que la mejora en la convivencia escolar se convierta, cada curso, en uno de los principales objetivos a plantear en nuestros planes de trabajo.

Sin dejar de valorar las buenas lecciones orales, sabemos que no todo se aprende a través de explicaciones; y, sin dejar de valorar la influencia que tiene el profesorado sobre el comportamiento de los alumnos/as, sabemos que muchas otras personas y mensajes ejercen influencia en ellos/as.

Resulta evidente que no sólo el vínculo profesor-alumnos es relevante en el proceso de transmisión de información y cultura. Otros vínculos, otros procesos, en otros escenarios y con otros protagonistas son, a veces, tan significativos como éste. Se suele decir que ámbitos de aprendizaje como la calle y los medios de comunicación son tan relevantes, o más, para aprender ciertos contenidos, para dominar ciertas habilidades y, sobre todo, para adquirir ciertos valores y actitudes.

Quizá lo más urgente sería dar a conocer tanto a nuestros alumnos como a sus padres o tutores una serie de normas de convivencia que pueden contribuir a mejorar el ambiente escolar, sin dejar de olvidar que todo ello va a redundar en beneficio de una mayor calidad de nuestra enseñanza.

Relación con los miembros de la Comunidad Educativa.

Relación con los profesores.

Los alumnos deberán mantener un trato de respeto hacia los profesores.

Al encontrarse con un profesor se le debe saludar con naturalidad.

No se interrumpirán las explicaciones del profesor en clase.

El alumno debe contar al profesor cualquier problema que tenga, relacionado con el colegio.

El alumno debe procurar colabora con el profesor en aquellas actividades que organice el Centro.

Relación con el personal no docente.

Los alumnos deberán extremar su delicadeza en el trato con todas las personas que trabajan en el colegio y sabrán aceptar sus indicaciones con la misma disciplina con la que aceptan la de los profesores.

Colaborarán con el trabajo de estas personas, manteniendo el orden y la limpieza en las aulas y otras dependencias del colegio.

Relación con otros alumnos.

Se resume en vivir bien el compañerismo y la lealtad, tratando a todos por igual y evitando el hacer grupos cerrados.

Favorecen el compañerismo.

La laboriosidad y el sentido del deber, que llevan a aprovechar las clases como lo que son: tiempo de trabajo personal, orientado y dirigido por el profesor.

La honradez y la verdad que deben inspirar la conducta del alumno. Por tanto, el alumno debe evitar: copiar de otro compañero los trabajos de casa, exámenes, etc.

El sentido de la propia dignidad humana, que debe conducir a los alumnos a vivir la delicadeza en el trato y se manifestará en múltiples detalles: corrección en el vestir, emplear un léxico adecuado, evitando palabras malsonantes, comportarse con serenidad y no permitir gestos, actitudes o palabras impropias, posturas abandonadas, gritos, empujones, carreras, portazos, etc.

No interrumpir las intervenciones de los demás compañeros de clase, sino escuchar con delicadeza y respetar siempre las opiniones ajenas, aún cuando no fueran acertadas.

Comportamiento del alumno.

Cuidado del colegio.

Debemos tener en cuenta que para que el colegio sea un centro educativo donde todo el mundo se sienta a gusto, deben cuidarse una serie de detalles para mantener un ambiente agradable a nuestro alrededor.

El orden y la limpieza se deben cuidar con especial atención en las zonas generales, sobre todo en los cuartos de aseo.

Se debe extremar el cuidado en los objetos de uso común en los que fácilmente se puede tender a la negligencia: papeleras, borradores, lavabos, mesas, sillas, vajilla, jardín, etc.

Cada alumno es responsable de mantener su clase limpia y en orden.

Dentro de los edificios y del autobús no se toman bocadillos, ni golosinas.

No se fuma ni en el autobús, ni en todo el recinto escolar.

Se deben evitar todos aquellos juegos violentos que puedan estropear las paredes.

Cuidado del material.

Es importante que el alumno se pueda distinguir por el orden y la organización de todo aquello que está relacionado con su material de trabajo.

Debes proteger los propios libros y cuadernos cuidándolos convenientemente.

Esfuérzate por preparar ordenadamente cualquier trabajo escrito.

No uses objetos que no sean los tuyos, sin permiso de su dueño.

Debes entregar los objetos perdidos, cuanto antes, en Secretaría.

Comportamiento en clase.

Los alumnos permanecen en las aulas únicamente en las horas de clase.

Entran con puntualidad y esperan, cada uno en su sitio, y en silencio, al profesor. Tienen sobre la mesa el material necesario para trabajar. Aunque se avise la hora, la clase no termina hasta que el profesor lo indica.

La actitud de clase es la de trabajar y atender: hay que evitar toda conversación o comentario ajeno a la clase y todo lo que suponga distracción.

Las faltas de asistencia deben ser siempre justificadas al profesor por los padres, y con notificación previa si son conocidas con antelación.

Los alumnos tienen obligación de realizar diariamente el trabajo propuesto y entregarlo con puntualidad cuando se le solicite.

Para mantener el ambiente de trabajo que debe existir en el colegio, los alumnos permanecerán dentro del aula, con el orden debido, durante los intervalos de clase.

Comportamiento en el deporte.

El deporte es una actividad importantísima en sí misma y como medio para adquirir hábitos de convivencia entre los compañeros del colegio y alumnos de otros centros.

A la hora de hacer deporte debes tener el equipo completo.

El espíritu de deportividad se manifestará, especialmente, en aquellas ocasiones en las que hay que poner un mayor esfuerzo.

Se debe cuidar el material deportivo y devolverlo a su sitio cuando se ha terminado de utilizar.

El principio y el final de cada sesión debe ser automático y ningún alumno debe proseguir el juego o entretenerse en el comienzo.

Debe solicitarse, por escrito, la exención para actividades deportivas y Educación Física, presentando un certificado médico.

Comportamiento en el recreo.

La autoridad en el recreo la tienen los profesores encargados de estar con los alumnos.

En los tiempos de descanso los alumnos permanecen en las zonas indicadas. No estarán en las aulas, pasillos, escaleras o zonas ajardinadas.

No se dejarán papeles y restos de comida.

Se evitarán los juegos bruscos y violentos.

Ningún alumno saldrá del recinto del colegio en horas de descanso, sin previa autorización del profesor.

Comportamiento en el comedor.

La autoridad en el comedor la tienen las personas encargadas de vigilar los turnos, que aplicarán las normas de funcionamiento al uso.

La entrada debe hacerse en la forma indicada y con puntualidad.

Hay que cuidar el arreglo personal antes de entrar en el comedor.

La actitud de los alumnos en la mesa será la de una persona de buena educación, debiendo seguir las normas de urbanidad y las establecidas por el colegio.

Comportamiento en el autobús.

La autoridad en el autobús corresponde a la persona encargada de la ruta.

Los alumnos deben esperar al autobús en el lugar indicado y a la hora fijada; si no están en la parada, el autobús partirá sin responsabilidad alguna del colegio.

La entrada y salida del autobús debe hacerse en orden, evitando carreras, gritos y empujones.

Los alumnos tienen que permanecer sentados en su sitio durante el recorrido, sin asomarse al exterior. Deben comportarse correctamente: no levantar la voz, guardar una postura correcta y no tirar objetos por las ventanillas.

Nadie puede cambiarse de ruta, ni quedarse en el colegio sin previo aviso de los padres, y autorizado por el profesor.

Utilización del Uniforme.

Los alumnos deben llevar el uniforme debidamente cuidado y completo, según el modelo elegido. Los profesores lo exigirán así, sin excepciones.

No se permitirá llevar prendas o adornos diferentes, tanto en el uniforme habitual como en el de deporte.

Para las clases de Educación Física o para hacer deporte llevarán el uniforme indicado. En las demás clases no usarán el chándal, excepto los días de Educación Física o Deportes.

Asistencia y Puntualidad.

El colegio tendrá muy en cuenta para evaluar el rendimiento escolar diario, la puntualidad y la participación responsable en las clases.

Los alumnos tienen la obligación de asistir al colegio todos los días que el calendario escolar señale como lectivos.

Se entiende que los padres están de acuerdo con el calendario y horarios establecidos.

Las faltas de puntualidad y asistencia injustificadas serán comunicadas a los padres.

Si se viera que algunos padres no colaboran con el colegio en este sentido (asistencia y puntualidad), la Comisión de Disciplina les advertirá del perjuicio que esto representa para el rendimiento y formación de su hijo.

Los alumnos deben cuidar la puntualidad en la hora de entrada al colegio por la mañana. Por ninguna causa pueden llegar tarde a las demás clases a no ser por un encargo especial, en cuyo caso lo expondrán así al profesor, excusando la tardanza.

El alumno que, por causa justificada, ha perdido alguna clase tiene obligación de informarse sobre su contenido y de presentar los trabajos que se hubiesen pedido en esa fecha.